Acción popular Vive Claro: el Juez ratifica la demanda y confirma la tensión entre el negocio y los derechos colectivos. ¿ruido o ecocidio?
- sinculillo
- 8 dic 2025
- 4 Min. de lectura
La defensa del territorio ante el “ecocida” sigue viva. Necesitamos tu apoyo para que la justicia escuche a las ranas y no solo a los parlantes.
¡Hola a todas, todes y todos, desde la trinchera de la educación política popular! Soy su profe de cabecera, y en la misión Sin Culillo de defender nuestros derechos colectivos, tenemos una actualización crucial sobre la acción popular que interpusimos contra el distrito de eventos conocido como Vive Claro, al que hemos bautizado, con justa razón, “Ecocida”.

El camino legal es lento y complicado, pero la semana pasada el juzgado ratificó el auto-admisorio de la demanda, lo que significa que la acción popular sigue viva y el debate se profundiza.
Este es un avance significativo, aunque, como siempre en la micropolítica de la justicia, el diablo está en los detalles y en el foco que el juez decide poner sobre los derechos en disputa.
El Juez reconoce el conflicto: Legitimidad comercial vs. derechos colectivos
La ratificación de la admisión no fue automática. El señor juez desestimó las razones aducidas por las partes demandadas para la no admisión, considerándolas insuficientes frente a lo que él reconoció como hechos notorios.
¿Cuáles son esos hechos notorios? Principalmente, la cercanía de Vive Claro a instalaciones vitales como el Hospital Central de la Policía y el Hospital Universitario Nacional de la Universidad Nacional de Colombia, y la consecuente afectación que el ruido genera en ellos.
El juez acertadamente reconoce que existe una tensión relevante:
El legítimo ejercicio de actividades comerciales que, supuestamente, redundan en beneficio de la comunidad.
Los derechos colectivos de la población circundante al ejercicio de dichas actividades.
Es decir, se ha reconocido que el negocio detrás de Vive Claro está, de facto, en tensión con nuestros derechos colectivos.
Ahora, si bien la preocupación por el ruido es vital para las comunidades aledañas que hemos estado debatiendo este caso (y por donde es posible "atajar" la operación del lugar), creo firmemente que es una perspectiva insuficiente para abordar la dimensión real del conflicto.
El juez ha vinculado al proceso, como coadyuvantes de la parte accionante, al Hospital Universitario Nacional y al Hospital Central de la Policía. Esta vinculación es de suma importancia, pues aunque inicialmente señalaron que el ruido no era un problema, ahora reconocen que sí hay que considerar las afectaciones, especialmente en pacientes hospitalizados, incluyendo aquellos en unidades de cuidado intensivo, para quienes el descanso es fundamental para la recuperación.
Sin embargo, centrar el debate únicamente en el ruido nos deja en un terreno resbaladizo. Una empresa puede tomar medidas para mitigarlo. Es un hecho que, durante los eventos, los conciertos comienzan con un volumen y terminan con otro, aumentando progresivamente, lo que dificulta las mediciones técnicas y permite que la administración del volumen mantenga la afectación.
Pero, mis queridas, la lucha por el derecho al ambiente digno es mucho más profunda que un sonómetro.
Más allá de la fiesta: La defensa de la Estructura Ecológica Principal
El juez señaló que el alcance de la acción popular no es modificar la naturaleza del contrato de arrendamiento (el negocio jurídico detrás de Vive Claro), sino revisar la violación a los derechos colectivos.
Y aquí viene el eje de nuestra polémica y nuestra política pública: La verdadera violación de fondo es el derecho a la defensa del medio ambiente.
Recuerden, este territorio está determinado por el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) como parte de la estructura ecológica principal y es un suelo de uso de conservación.
Esto implica que toda intervención requiere una licencia urbanística, la cual, al tratarse de una "estructura temporal," el lugar supuestamente no posee. La Sociedad Colombiana de Ingenieros ha cuestionado precisamente la claridad de esta temporalidad, dada la vocación de permanencia de las intervenciones.
Pero si el debate técnico no es suficiente, la vida misma lo es: una vez se apagan los parlantes en Vive Claro, lo que se escucha es el sonido del croar de las ranas. ¡Las ranas! Ellas son un marcador ambiental que establece la salud del ecosistema. No habitan nuestros patios por accidente; su presencia está intrínsecamente ligada a los valores ambientales de este tipo de territorios.
Esta ratificación judicial nos da un valioso respiro y tiempo para enfocarnos en esclarecer todas las anomalías que rodean a este espacio. El juez me ha solicitado subsanar un error procesal: debe aportarse nuevamente la evidencia, ya que el juzgado no pudo descargar los documentos que había subido a un repositorio compartido. Esta es una tarea urgente que requiere tiempo y recursos, pues debemos asegurar que toda la documentación (incluyendo la respuesta de planeación y ambiente sobre el uso del suelo de conservación) sea accesible para el proceso.
Por eso, si crees que esta lucha por la dignidad ambiental y los derechos colectivos es importante, te pido que me apoyes.
Tu aporte es fundamental no solo para cubrir los costos logísticos y legales de persistir en esta acción popular, sino para que la iniciativa Sin Culillo pueda seguir transformando estos procesos en herramientas de educación política popular que te permitan defender tu propio territorio.
Y si quieres profundizar en el caso, toda la documentación relacionada con esta actuación procesal, está disponible en el repositorio de la iniciativa:
👉🏻 Revisa el caso completo de Vive Claro y descarga los documentos aquí: www.sinculillo.com/recursos
Esperemos que el Hospital Universitario Nacional y el Hospital de la Policía adopten una postura clara y concreta sobre las afectaciones por el ruido. Mientras tanto, seguiremos trabajando para que la justicia, además de escuchar el ruido, atienda el canto vital de las ranas y defienda el derecho al ambiente sano.
¡Un gran saludo, sin miedo, sin culillo a lo político! ¡Nos vemos en la próxima actualización!.












Comentarios