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Ese tema de la acumulación de riqueza por las élites políticas...

La pregunta fue: Sin Culillo a lo político: ¿Sabe la IA más que nosotrxs sobre la acumulación de riqueza política?


¡Un saludo a toda la audiencia de Sin Culillo! En esta iniciativa de educación política popular, nos adentramos en esas preguntas incómodas y difíciles que a menudo evitamos. Para este nuevo blog (que surge del NO podcast más reciente) pusimos a prueba no solo nuestro conocimiento, sino también la capacidad de las inteligencias artificiales para desentrañar un patrón doloroso, pero persistente: la acumulación de riqueza por parte de élites que detentan el poder.


Imagen de archivo de Wix
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La misión de Sin Culillo es proveer las herramientas para entender estas lógicas, y solo gracias a su apoyo podemos seguir produciendo este contenido esencial. Si les interesa profundizar en las investigaciones que produjeron las inteligencias artificiales, pueden acceder a los archivos de base en www.sinculillo.com/recursos.


El problema central: acumulación sin ideología


La pregunta que originó la investigación es crucial: ¿Cómo es posible que ciertas personas logren acumular grandes riquezas desde posiciones de poder, independientemente de si usan como bandera la izquierda o la derecha?. Este es un fenómeno que se observa en distintas partes del planeta.


El análisis de las IA nos ofreció dos marcos de referencia contrapuestos, pero complementarios, para entender esta dinámica:


  1. Neomercantilismo y captura del estado. Esta visión se centra en cómo las élites conectadas usan al estado como su instrumento personal para generar riqueza privada. Ya no se trata de fortalecerlo (como en el mercantilismo clásico), sino de que grupos con gran poder económico influyan en las decisiones gubernamentales (leyes, regulaciones y contratos) para asegurar rentas económicas. Estas rentas son ganancias que provienen de privilegios asegurados por el estado (monopolios, subsidios, contratos hechos a medida) y no de la competencia leal en el mercado. La Captura del Estado implica buscar que las decisiones públicas beneficien única y exclusivamente los negocios de estas élites.

  2. Oligarquía y desmercantilización. Esta perspectiva va directo a la raíz: la concentración extrema de la riqueza y el poder de unos pocos, la oligarquía. A nivel global, el 10% más rico posee casi el 90% de toda la riqueza. La tesis central aquí es que esta concentración es el resultado de decisiones políticas concretas, no de un simple "pase mágico" del mercado. Para medir esto, la IA usa el concepto de desmercantilización, que se refiere a cuánto protege una sociedad a sus miembros de depender exclusivamente del mercado para sobrevivir (salud pública, educación gratuita, pensiones dignas).


Ambos enfoques nos alertan sobre un peligroso círculo vicioso: la desigualdad económica compra influencia política, y esa influencia crea leyes que generan más desigualdad. Detrás de cada decisión política hay una decisión económica y viceversa, lo que hace que intentar neutralizar lo económico sea "vender una idea bastante errónea".


Los "manuales" de acumulación


Lo más impactante de la investigación es que las tácticas para concentrar la riqueza pueden ser "sorprendentemente similares" más allá de las etiquetas ideológicas.


El manual de la derecha o neoliberalismo selectivo


Usando la bandera de la eficiencia y el libre mercado, se justifican privatizaciones y desregulaciones. Si el estado está capturado, esto se traduce en la venta de monopolios públicos, a menudo a precios de ganga, a grupos empresariales con fuertes conexiones políticas (el "capitalismo de amigos").


  • Ejemplos de Políticas: Privatizaciones masivas como las de Argentina en los 90 o la combinación de aranceles proteccionistas con enormes recortes de impuestos a corporaciones (como bajo Trump). La imposición de la austeridad tras la crisis de 2008 también priorizó salvar a los bancos y acreedores por encima del gasto social.


El manual de la izquierda o socialismo de élites


Bajo la bandera del socialismo o la defensa del pueblo, se promueven nacionalizaciones y la gestión de empresas públicas estatales. Sin embargo, si existe captura del Estado, estas pueden convertirse en "feudos del partido en el poder," utilizados para repartir contratos a dedo, colocar clientelas y la corrupción directa.


  • Ejemplos de Políticas: El caso más extremo citado es PDVSA en Venezuela, que se convirtió en el epicentro de una corrupción descomunal, creando una nueva élite económica (la "Bollyburguesía"). Otro riesgo se encuentra en los gobiernos progresistas que, al no tocar las estructuras profundas de poder económico y priorizar la estabilidad macroeconómica sobre los cambios de fondo, permiten que el poder gravite de nuevo hacia la oligarquía tradicional cuando las condiciones económicas cambian (ejemplos en Ecuador, Brasil, Uruguay).


La conclusión es una "equivalencia funcional": ya sea vendiendo una empresa a amigos o vaciándola desde el partido, el resultado es la transferencia de rentas a élites vinculadas al poder político del momento.


La arquitectura de la influencia y las tácticas micropolíticas


La acumulación de riqueza no solo se logra mediante grandes maniobras con empresas estatales, sino a través de un "ecosistema" de tácticas más sutiles y, a menudo, casi legales, lo que la IA denomina la arquitectura de la influencia:


  • Corrupción clásica. Licitaciones arregladas, sobreprecios gigantescos, y sobornos, como demostró el escándalo de Odebrecht, que atravesó ideologías en una docena de países latinoamericanos.

  • Cabildeo (lobbying). Influir en la "letra pequeña" de las leyes a favor de intereses particulares. Esto ocurre no solo en congresos, sino también en altas cortes y a nivel gubernamental.

  • Captura regulatoria. Cuando las agencias que deben controlar una industria (banca, telecomunicaciones, energía) terminan defendiendo los intereses de esa misma industria en lugar del público, a menudo con un flujo de personal entre el regulador y la empresa regulada.

  • Expertos justificadores y medios. Contratar think tanks y académicos para producir informes que den una pátina de "objetividad técnica" a políticas que benefician a la élite. Esta narrativa se difunde a través de medios controlados, silenciando voces críticas.

  • Financiamiento político. El dinero compra acceso. En EE. UU., el 0.01% más rico aportó casi la mitad de los fondos de campaña en una elección reciente, demostrando el peso del dinero en la política.

  • Elusión fiscal legalizada. Uso de "ejércitos de abogados y contadores" para crear huecos en las leyes fiscales y que los más ricos paguen muchísimos menos impuestos.


Este es un ciclo que se retroalimenta: el poder económico compra poder político, el poder político reescribe las reglas económicas, y estas generan más poder económico, concentrándose la rueda cada vez más.


¿Por qué importa? El impacto en la democracia y la ciudadanía


Las consecuencias de esta arquitectura de acumulación van mucho más allá del enriquecimiento de unos pocos. Por ejemplo:


Desde el estancamiento económico, donde es más rentable conseguir conexiones políticas para obtener "rentas fáciles" que invertir en innovar y competir, desviando el talento y el capital hacia actividades improductivas. La corrupción actúa como un impuesto oculto e ineficiente.


En la erosión de la democracia, porque la gente siente que el estado solo sirve a los poderosos, se pierde la confianza en las instituciones y se rompe aquello que se llama en los libros de texto como el contrato social. Esto genera cinismo, fragmentación, y es el caldo de cultivo para líderes que prometen soluciones fáciles, pero que a menudo solo cambian quiénes son los beneficiarios sin alterar la lógica de fondo.


Además de la profundización de la desigualdad, donde la mayoría paga los platos rotos con precios más altos por servicios monopolizados, malos servicios públicos, e impuestos que les pesan más. La desigualdad extrema en América Latina está ligada a estas dinámicas. Y, la remercantilización de la vida, que impulsa lo opuesto a la desmercantilización, es decir, los servicios públicos se privatizan, la gente se endeuda para cubrir necesidades básicas, y al mismo tiempo se bajan los impuestos a los más ricos.


Sin Culillo y la resistencia micropolítica


La pregunta clave que nos deja la exploración es: ¿el poder del estado se está usando para buscar el bien común o para crear beneficios privados para unos pocos bien conectados?.


Aunque las soluciones tradicionales (mayor transparencia, fortalecimiento judicial, cooperación internacional contra la corrupción) son lógicas, el desafío es inmenso si el sistema mismo está capturado.


Desde aquí les digo que la única manera de romper este círculo vicioso de captura y acumulación es yendo más allá de las promesas de los partidos políticos y apostando por una desmercantilización genuina que requiere:

  • Fortalecer los movimientos sociales como contrapeso ciudadano.

  • Promover activamente otras formas de economía, como las cooperativas y la economía solidaria, que no se basen solo en la acumulación privada.


Organizadas de manera distinta, las personas podemos romper esas barreras que condensan los recursos en manos de unos pocos, y más bien impulsar una labor de redistribución.


Esta misión de educación política es una forma de resistencia a esos grandes poderes, para que sepamos por dónde empezar a caminar conjuntamente. Y por eso, te pido que si este análisis te resonó, apoyes mi trabajo para seguir produciendo contenido que permita entender y criticar este complejo ecosistema de poder y riqueza.


Apoya la iniciativa Sin Culillo en este enlace (www.sinculillo.com/aportes). Nos vemos en otra oportunidad. Sin miedo, Sin Culillo a lo político.


PD: Recuerda que los documentos de investigación de las IA están disponibles en www.sinculillo.com/recursos

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