Sin Culillo: Reflexiones sobre Economía, Agua, Precarización Docente y Deporte desde la Micropolítica, las Políticas Públicas y la Complejidad
- Ivonne Bohorquez
- 3 sept 2024
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 27 may 2025

¡Hola a todes! Esta semana en Sin Culillo quiero compartirles algunas reflexiones sobre temas que hemos venido tratando, como la economía, el agua, la precarización docente y el deporte, desde una mirada que integra la micropolítica, las políticas públicas y la complejidad. Lo que quiero explorar hoy son las conexiones.
La Economía y el Agua: Una Relación Compleja
Empecemos por la economía y el agua. Estos dos ámbitos están profundamente entrelazados en una relación de complejidad, no de complicación. El agua es un elemento vital para la vida y un bien común, pero algunos sectores también la entienden como un recurso económico y está sujeta a dinámicas de mercado, distribución desigual y conflictos de intereses.
Considero que debemos cuestionar las lógicas de privatización y mercantilización del agua, así como las políticas públicas que las favorecen. En lugar de abordar el tema desde enfoques tecnocráticos y verticales, necesitamos una visión sistémica que reconozca las múltiples dimensiones y actores involucrados.
La micropolítica nos ofrece pistas para transformar esta realidad desde la cotidianidad. Iniciativas comunitarias de control del agua, procesos de resistencia contra megaproyectos extractivos, y prácticas locales de cuidado y conservación, son ejemplos de cómo podemos incidir en la política del agua desde abajo.
Precarización Docente: Un Desafío Estructural
Pasemos ahora a la precarización docente. Este fenómeno no es nuevo, pero se ha agudizado en las últimas décadas como resultado de políticas educativas neoliberales y crisis económicas recurrentes. Docentes en el mundo entero enfrentan condiciones laborales adversas, sobrecarga de trabajo, bajos salarios y falta de reconocimiento social.
Pero la precarización no es solo un asunto de condiciones materiales, sino también de subjetividades y relaciones de poder. Desde una lectura postestructuralista, podemos ver cómo los discursos dominantes sobre calidad, eficiencia y control operan como tecnologías de dominación que responsabilizan y presionan a los docentes.
Frente a esto, la micropolítica nos invita a visibilizar y valorar las prácticas cotidianas de resistencia y creación que despliegan les docentes. Redes de apoyo mutuo, iniciativas pedagógicas alternativas, y luchas sindicales, son formas de agencia que disputan los sentidos de la educación y reivindican la dignidad docente.
Deporte: ¿Negocio Privado o Derecho Colectivo?
Por último, hablemos del deporte. Aquí también encontramos una tensión entre lógicas privadas y públicas, entre el negocio y el derecho. El deporte de alto rendimiento, encarnado en el Comité Olímpico Internacional, mueve millones de dólares y responde a intereses comerciales. Mientras tanto, el deporte como práctica social, factor de salud pública y herramienta de convivencia, suele quedar relegado en las políticas públicas.
Necesitamos un cambio de paradigma que entienda el deporte desde su potencial transformador, no sólo como competencia sino como un fenómeno multidimensional que genera identidades, transforma cuerpos y teje comunidad. Las políticas públicas deben apuntar a garantizar el acceso universal al deporte, priorizando el bien común sobre el lucro privado.
Una vez más, la micropolítica deportiva nos muestra caminos posibles. Ligas barriales, escuelas populares de deporte, y prácticas lúdicas ancestrales, son expresiones de cómo las comunidades se apropian del deporte y lo reinventan desde sus realidades y saberes.
Hacia lo Político y lo Común
En suma, estos temas aparentemente inconexos comparten hilos narrativos cuando los miramos desde la micropolítica, las políticas públicas y la complejidad. En todos ellos vemos disputas entre lógicas privatizadoras y visiones de lo público-comunitario, entre el individualismo mercantil y la construcción colectiva de bienes comunes.
Mi postura es apostar por una política de lo común que ponga la vida y la dignidad en el centro. Esto implica cuestionar las estructuras de dominación, visibilizar las resistencias cotidianas, y fortalecer los procesos de autoorganización y poder popular. No hay recetas únicas ni soluciones desde arriba, sino una apuesta ética y política por transformar la realidad desde las prácticas micropolíticas del día a día.
¿Y tú qué opinas? Te invito a sumarte a esta reflexión y acción colectiva; déjame tu comentario en este blog. Porque una vida digna, un ambiente sano, una educación emancipadora y un deporte liberador, son causas que nos convocan a todes. ¡Hasta la próxima!
PD: Hay un video Sin Culillo, que explora los temas centrales de esta iniciativa. Por supuesto si quieres apoyar esta actividad, te agradezco infinito.














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